Resulta difícil de entender que comprobados los efectos positivos de determinados tratamientos termales, todavía no sea algo cubierto directamente por los servicios públicos de salud. Aunque cada vez son más galenos los que recomiendan a sus pacientes que recurran al termalismo, lo cierto es que todavía queda camino por recorrer para que los tratamientos termales queden integrados dentro del sistema público.

Sin embargo hay motivos para ser optimistas, como así afirma Rosa Martínez, médica del balneario Termas de Cuntis en una interesante entrevista concedida a La Voz de Galicia.

Hay países como Francia o Alemania que llevan ya tiempo ofertando los tratamientos termales dentro de su sanidad pública, incluso cubriendo los gastos generados por éstos en balnearios gallegos.

De hecho, Rosa Martínez aboga por los tratamientos preventivos , de modo que la sanidad financiada con el dinero de todos pueda beneficiarse del ahorro de esa prevención una vez los pacientes alcancen la vejez. Las dolencias más tratadas en los balnearios gallegos son aquellas relacionadas con la reumatología, seguidas de las que afectan a temas respiratorios, neuronales o dermatológicos.

Los efectos de la crisis no han sido positivos precisamente la inclusión del termalismo en la sanidad pública, si bien es de esperar que en los próximos tiempos la situación se normalice y muchos más pacientes puedan verse beneficiados de la gran riqueza termal ofertada en Galicia.